Presentan la casa de Gran Hermano

Todo comienza al cruzar la puerta de entrada, que sólo volverá a abrirse cuando un concursante abandone la casa tras una expulsión o desee marcharse voluntariamente.

La casa está diseñada para albergar a doce personas. Fue construida alrededor de ´una cruz de cámaras´ que registra la vida de la casa. Cada habitación, cada participante y cada uno de sus gestos será vigilado por las 30 cámaras y los 70 micrófonos.

Al ojo de Gran Hermano no se le escapa nada. Los participantes no tendrán intimidad durante tres meses, aunque el único lugar en donde podrán estar consigo mismos es en el confesionario, ya que nadie podrá interrumpirlos y solo Gran Hermano puede abrir la puerta de entrada.

Los habitantes de la casa están totalmente aislados. La despensa -ubicada entre uno de los dormitorios y el confesionario- será el lugar de intercambio entre los participantes y el mundo exterior, ya que aquí recibirán las compras realizadas semanalmente. Solo Gran Hermano puede abrir la puerta cuando llamen al timbre.

Gran Hermano es mucho más que un programa de televisión. Es una experiencia de vida. Seis hombres y seis mujeres. Solos y solas. Siempre juntos. Dejando atrás familias, novios y trabajos. Ciento doce días. En una casa totalmente aislada de la sociedad. Sin acceso al teléfono, la televisión, la radio, los diarios ni las revistas. Sin relojes. Observados por la humanidad.