Luz, cámara…

Marcelo parece un pez en el agua cada vez que sostiene la cámara. Es que al nuevo participante no le cuesta dirigir a sus compañeros. Como si esa fuera realmente su ocupación, el profesor de educación física coordinó con firmeza y decisión a los improvisados actores. Marcelo dio indicaciones de cómo debían mirar los personajes, en qué momento tenían que aparecer en cámara y cuál era la mejor expresión para cada escena. Además, manejó con pulso firme los diferentes planos requeridos por el libreto. Cuando le tocó actuar, su lugar fue ocupado por Fernando.