Había una vez, un circo…

Cada participante tiene una semana para desarrollar diferentes destrezas circenses. Como la prueba parece bastante difícil, apostaron sólo el 30 por ciento del tiempo.

La prueba semanal tendrá que ver esta vez con destrezas circenses. Cada uno de los chicos deberá practicar una gracia diferente.

Lamentablemente no habrá monos, leones, ni elefantes ni payasos, que son lo divertido de los circos, pero bueno. Las pruebas que deberá hacer cada chico son las siguientes:

Celeste: Equilibrio en un monociclo (como una bici pero de una sola rueda). Va a ser muy difícil que pueda hacerlo.
Esteban: Malabares con clavas. Se lo vio bastante bien en la práctica.
Juan Emilio: Dominar el diábolo (una suerte de yo-yo).
Sebastián: Malabares con pelotas. El chico tiene bastante habilidad con estas cosas.
Soledad: Rolo-rolo (tiene que hacer equilibrio sobre una tabla que tiene como una rueda debajo). Puede ser que lo haga bien.
El chico que vuelva a la Casa: Platos chinos (esos que se deben mantener girando en el aire con un palito).

Conscientes de lo difícil que es la prueba, los chicos sólo apostaron el 30 por ciento del tiempo para entrar al supermercado. Si ganan tendrán 58 segundos, si pierden sólo 31.