Los efectos de una salida inesperada

Aunque muchos no lo decían, en la Casa era un secreto a voces que la que se iba era Viviana. Por eso, al conocer la noticia de que debía abandonar la Casa Natalia, la mayoría no pudo salir de su asombro. El más golpeado de todos fue Sebastián, que desde el momento de la salida no paró de llorar desconsoladamente. El dark fue asistido por sus compañeros, especialmente Fernanda y Pablo, que trataron de calmarlo. “Fue la hermana que nunca tuve”, confesó el chef. Por su parte Pablo, que tenía puesta una remera de la juninense en el momento de la noticia, prefirió soportar el dolor en silencio.