El fastidio de Diego

Para un rey, no hay nada peor que le usurpen sus tierras. Al menos eso es lo que debe haber pensado Diego, el hombre de la Fuerza Aérea, ahora reinando junto a Romina, cuando se enteró que mientras él tomaba sol, Matías, Mauricio, Viviana y la reina Romina charlaban en su cama, como si fuera propiedad comunal. Enojado, entró al Confesionario para descargar su bronca, aunque sin saber bien cómo plantear el tema de la propiedad privada en el grupo. Finalmente se decidió a hablar con la Reina: “Estuve a punto de venir como una tromba”, le confesó. “Tranquilo”, le dijo ella, mientras hacía la cama para que no la volviera a retar.