La venganza será terrible

Las bromas entre Silvina y el Paisa ya son moneda corriente en Gran Hermano, pero la última estuvo cerca de pasar a mayores. Después de conversar sobre lo que se dejarían hacer por dinero, la rosarina decidió comenzar una nueva disputa vaciando el líquido de su botella sobre el hombre de campo. Javier tomó el control de la situación y decidió vengarse empapando a la modelo. Pero ella no se quedó tranquila y lo persiguió hasta el baño, donde lo volvió a pasar por agua. Ya jugado, el Paisa la corrió, la atrapó y le bajó los pantalones mostrando su cola ante las cámaras. En bombacha, la llevó hasta la pileta, pero finalmente se apiadó. Ella prometió venganza.