La dulce espera

Roberto sabe que esta nominación es muy difícil. Al no haber sido nunca votado, no sabe si la gente afuera lo quiere o no. Además, conoce lo fuerte que es el Paisa entre el público. Para combatir los nervios, el maderero se dedicó a cumplir con una de sus tareas habituales en la Casa: limpiar. El Negro pasó buena parte de la mañana intentado sin éxito secar el patio. Silvina advirtió que su amigo estaba en un mal momento, y para divertirlo, decidió hacerle “mancha chingolo”, que consiste en tocar los “atributos” masculinos. Después de eso, a Roberto le cambió la cara.