Golpe al ego

Silvina les había dicho a las chicas que le molestaba que la encasillaran con Gustavo, quien no le atraía ni siquiera físicamente. La rosarina había remarcado que no quería que el fierrero se equivocara, y Ximena le prometió que le haría llegar el mensaje al destinatario. Así fue como el jueves por la mañana, la Negra se acercó a él y le contó lo que sentía Silvina. “Pero ¿quién la subió tanto al caballo?”, reaccionó Gustavo enojado. Xime intentó defender a su compañera. “Es que se sintió un poco tocada por la situación”, la justificó. A pesar de que la Negra quiso bajar el tono de la conversación, el fierrero siguió enfrascado en su bronca. “Sólo dije que está fuerte”, dijo malhumorado.