Estalló Gustavo

Desde que Ximena vino a decirle que no se haga ilusiones con Silvina, Gustavo está que arde. Es que no entiende por qué la rosarina estaba tan segura de sus intenciones, al punto de mandarle una mensajera. En la cocina, con Ximena y Pablo como interlocutores, siguió disparando. “Me hacen cargo de cosas que no dije, y me hacen quedar como un pajero”, se quejó en voz alta el fierrero. Más tarde, en el establo, junto a Roberto y Luis, volvió a estallar. “Pero ¿quién la subió a ese caballo?”, repitió una y otra vez furioso. “Sería bueno que la encares y se lo digas”, le recomendó Lucho. “¡Cuántas boludeces!, fue la conclusión de Gus, que aún no sabe cómo sacarse la bronca de encima.