La Casa sin Pablo

Gran Hermano 2 194

Alejandra fue quien más cerca estuvo de Pablo en la Casa. Por eso, también fue la persona más afectada por la salida del galán. Sin embargo, fiel a las costumbres y tratando de aplacar el dolor, la cordobesa se levantó el viernes a puro ritmo. En lugar de dejarse caer por el día lluvioso, Ale cumplió a rajatabla su rutina gimnástica. Como el clima no ayudaba, se recluyó en su cuarto y comenzó por saltar la soga; después trotó en el lugar, y más tarde tomó su bastón azul para hacer movimientos de brazos. No faltaron, finalmente, las abdominales y los trabajos de cola. Nada mejor que los ejercicios para contrarrestar la angustia.

Por la tarde y después de una larga búsqueda, los participantes superaron la prueba semanal. Su presupuesto para compras será de 115 pesos. Podría haber sido más importante, pero el uso de dos comodines les restó dinero. En la última etapa de la prueba debían abrir la caja fuerte ubicada al lado de la puerta del Confesionario. Curiosamente, esta fue la parte más difícil para el grupo. A pesar de los 83 días que llevan dentro de la Casa, los chicos tuvieron serias dificultades para encontrar la más que visible caja metálica. Después de revolver cajones, Gustavo la vio y sin mucho esfuerzo consiguieron abrirla y superar la prueba.

Alejandra sigue con el estado de ánimo bajo. “Yo sé que él está mejor afuera, pero igual estoy mal”, le confesó por la noche a Ximena. “Está peor de lo que nosotros pensamos. Eso me preocupa”, agregó. La cordobesa piensa que va a recuperarse, pero sigue pendiente de la situación de su novio. Sabe que desde adentro de la Casa no va a poder tener más noticias sobre él. Además, Ale le contó a la Negra lo importante que era para ella el ahora fallido compromiso. “Mi ex novio en cinco años nunca me pidió el compromiso”, explicó.