Pablo abandona Gran Hermano

En medio de un clima desgarrador, el bailarín dejó al mediodía del jueves la experiencia de Gran Hermano. Después de sentirse mal durante varios días, Pablo Heredia tuvo una larga charla en el confesionario, y finalmente tomó la decisión de despedirse del juego. La noticia fue dada por Gran Hermano y el galán saludó uno por uno a sus compañeros. “¿Por qué me pasan estas cosas a mi?”, se preguntó Alejandra llorando desconsoladamente, mientras Gustavo, desarmado, no podía creer lo que estaba pasando. Entre lágrimas, Roberto le pidió que se quedara , pero la decisión ya estaba tomada. Sus compañeros lo despidieron llorando frente a la puerta de salida.

La cordobesa estalló en lágrimas. Apenas Gran Hermano dio la noticia de que Pablo abandonaría la Casa, se desarmó. Ximena quiso consolarla, pero Ale no podía con su dolor. “¿Por qué, por qué?”, se preguntó una y otra vez. “¿Por qué yo siempre tengo que ser la fuerte y me tengo que bancar estas cosas?”, insistió. A la hora de despedirse, Pablo la miró a los ojos. “Yo te amo”, le dijo causando más tristeza en ella, que lo acompañó a la pieza para pasar juntos los últimos instantes antes de la partida. “Afuera voy a estar todo el tiempo con vos”, la tranquilizó su galán. Entre lágrimas, ella le contestó: “Te amo, pendejo, te amo”.

Más tarde, Alejandra siguió sin encontrar consuelo después de que el bailarín cruzó la puerta que lo separaba del mundo real. “Es lo mejor para él, el encierro lo tenía mal. Pero igual me pone mal”, le dijo entre llantos la cordobesa a Ximena. Todos se vieron golpeados por la salida. El único que no demostró tristeza fue Javier. “Yo llegué hace pocos días, no sería creíble que esté llorando”, le dijo el hombre de campo a Gustavo.