¨Tuve que dejar mi vida para estar acá¨

Los primeros pasos de Marcelo en la Casa estuvieron signados por las risas y el reconocimiento. Entre chistes y “gastadas” -en las que el nuevo integrante participó como uno más-, los chicos se ocuparon de relatarle algunos de los episodios más importantes, como el picadito con Maradona y las distintas pruebas semanales. Cuando fue su turno, les contó a sus nuevos compañeros que le dicen “Negro”, “Chelo” o “Profe” y que se siente “feliz” de estar allí con ellos. Sin embargo, admitió que le costó entrar a la casa: “Tenía que dejar toda mi vida, no saber qué iba a pasar cuando salga. Tal vez tenga que repartir diarios”, comentó. Es que Marcelo da clases de educación física en dos colegios, y en uno de ellos no cayó muy bien su participación en el programa. Pero eso igual no pareció pesarle demasiado, ya que su primera noche continuó con brindis, música y baile, al mejor estilo Gran Hermano.