Para no estar redondo

Es bastante notorio que Marcelo es un chico musculoso. Y ese detalle no es menor para Martín, que comparte con el recién llegado el gusto por el ejercicio y los deportes. “A mí me encanta el gimnasio”, comenzó Martín. “Voy una hora, y me olvido de todo”. “Eso quiere decir que te está dando resultado”, evaluó Marcelo, entusiasmado por la charla. “Cuando me preguntaron qué iba a llevar a la casa, lo primero que se me cruzó fueron las mancuernas. Por una cuestión de liberar tensión”, relató Martín, y sentenció: “A mí no me entra en la cabeza cómo hay gente que no hace deporte”. “Yo soy gordito, me muevo mucho”, confesó Marcelo. “Lo primero que pregunté antes de venir fue qué había para hacer adentro de la casa. Es que si no entreno por un mes, me pongo redondo”, completó.