Los primeros pasos de Daniela

La nueva habitante de la Casa de Gran Hermano ya está en plena adaptación. Sus compañeros la recibieron anoche, y enseguida vinieron las preguntas de rigor: ella contó que es azafata y que vive con su hermana. El grupo pareció no tener problemas para aceptarla. Pero aunque no puso distancias, ella no actuó con tanta naturalidad. Un poco desencajada por no conocer la rutina de la casa, y con Martín como único interlocutor en temas aeronáuticos, Daniela estuvo callada durante el almuerzo del domingo. Después se ofreció para lavar los platos, y Alejandro, que la acompañó en la tarea, no le dirigió la palabra.