Días de furia

El enojo de Martín ha aumentado, y ya no hay día que esté de buen humor, muestre ganas de ser uno más del grupo o no reaccione con palabras cortantes y tono firme ante chistes o la sola tarea de organizar el trabajo en la Casa. Hasta los intentos de los chicos de acercarse a él reciben contundentes negativas. Su estado se agravó luego de la discusión que mantuvo con Tamara. Está ensimismado y evidentemente molesto. Fernando y Verónica intentaron saber qué le pasaba, a lo que el aviador dijo con franca violencia: “Me estoy cansando de la Casa“, y dejó los porqué sin respuesta para escabullirse a su cuarto.