A punto de perder

Los chicos cometieron la primera de las dos fallas permitidas en la prueba de la semana: Juegos de kermesse. Puntualmente, el juego consistía en derribar con tiros de pelotas una pirámide de latas ubicada sobre una mesa. El tiempo establecido eran dos horas, y los chicos debían repetir esta acción cinco veces. En principio parecía cosa sencilla, pero la cara de los chicos fue cambiando a medida de que corría el reloj. Así, con una hora y media de tiempo transcurrido, recién habían terminado de derribar la primera pirámide. Desmoralizados, apenas si comenzaron a tirar sobre la segunda formación, sabiendo que en media hora no podrían completar lo que faltaba. Finalmente, lo esperado: tiempo agotado, prueba fallada. Un error más y perderán otro 50% de un presupuesto ya escaso.