El primer beso

Santiago se acercó y la tomó de los brazos. Tamara primero trató de alejarlo, y bajó la vista. El insistió, y le acarició la cara. Ella lo miró a los ojos, y no resistió más la tentación. La escena del beso estaba consumada. Los amantes la repitieron tres veces, ante la mirada cómplice de todo el grupo. “¡Corten!”, gritó Marcelo. Así terminó la toma más complicada de toda la “telenovela” de Gran Hermano. En la historia, Lucerito (Tamara) besa a Florencio (Santiago), el hijo del patrón de la estancia. Todos los chicos festejaron la grata resolución de la escena.