Mauricio Córdoba / Biografía

“Cuando los sueños se buscan con el corazón, se encuentran”, afirma Mauricio, a pesar de que su vida no es color de rosas como esta frase parece indicar. Para empezar, a los cuatro años fue abandonado por su padre, a quien él llama “progenitor”. A los 10 años perdió a su prima y a los 21 a su madre.

Ahora tiene 22, y a pesar de tantas pérdidas sigue creyéndose una persona afortunada. Por ejemplo, se siente muy afortunado del grupo de amigos que tiene. Los conoció a los 20 andando en skate, su deporte y hobby favorito, y lo acompañaron en los últimos años de su vida.

Tiene una banda de música, con la que tocó en lugares “grossos” como Cemento, y hace un año cumplió otro de sus sueños, que fue viajar a los Estados Unidos. Apasionado, debió repetir tercer año por ponerse de novio con una brasilera, el mismo año en que reapareció su padre creándole más de un problema y desapareciendo otra vez al poco tiempo.

Trabaja de confeccionista de lencería fina y se define como una persona “pícara… pero sin maldad”. Tal vez, ser el más chico le dé alguna ventaja, como ocurrió con Gastón. Pero más que eso, su gran ventaja es sentir que los sueños se pueden encontrar. Basta que los busque con el corazón, según sus propias palabras.