Viviana torció la historia

En la elección más reñida de la historia de Gran Hermano, Viviana Colmenero se quedó con el premio mayor: ganó la final, y les demostró a todos que siempre se puede volver a empezar. A pesar de haber sido una de las más nominadas por sus compañeros, y de haber discutido con todos los habitantes de la Casa, la morocha remontó la adversidad a fuerza de ser sincera y no callarse nada. Por eso, el público quiso que ella tenga su premio. Ahora, Vivi tendrá la oportunidad para llevar a cabo lo que siempre quizo hacer: reconstruir su vida junto a su hijo y a su familia.

“¿Qué pretendían, que me ponga título?”

El objetivo era hablar de los chicos que ya no están en la Casa. Pero como no podía ser de otra manera, la charla derivó en los primeros días de cada uno. “Fue re difícil esto para mi al principio”, reflexionó Viviana. Matías quiso aportar su punto de vista. “Por miedo a hablar de lo tuyo te metiste muy para adentro”, analizó. “Yo lo hablé”, aclaró la morocha. “Pero nunca lo dijiste así, directo”, respondió el piloto. Sin enojarse, pero firme, Vivi aclaró: “Lo di a entender. ¿Qué pretendían los otros, qué me ponga un título?”.

“¿Qué le hice yo a Mauricio?”

Después del altercado por el arroz, las cosas quedaron ásperas entre Viviana y Mauricio. Y la morocha comenzó a preocuparse. “¿Qué le hice yo a Mauricio? No me habla ni me mira”, se quejó la madre de Leonel. “Nada, no pasa nada, no te persigas”, le recomendó Matías. “Todo el día estuvo así conmigo”, insistió Vivi. “A mi tampoco me dio bola”, la quiso tranquilizar el piloto. “Ni me mira a la cara. O me mira con cara de enojado”, continuó la morocha. “No me gusta que sea indiferente conmigo. Me hace acordar a mis hermanos”, finalizó.

“A veces, tengo ganas de pegarte”

En medio del clima de alegría finalista, Viviana y Mauricio demostraron que las peleas no están terminadas en la Casa. Mauri le reclamó a Vivi que le había puesto demasiado arroz al agua para el guiso. Entonces ella se enojó. “A veces tengo ganas de pegarte una piña”, le dijo. Ya en la mesa, con la comida servida, el skater se la devolvió: “Siempre tenés que pelear con alguien. Qué equivocada que estás”, aseveró. “Siempre decís que estoy peleando, ¿creés que hice solo eso acá?”, desafió Vivi.

“Esta es la última semana que fumo”

Queda sólo una semana de juego, y los cuatro finalistas ya se imaginan fuera de la Casa. Tal es el caso de Viviana. Una vez que recibieron el último pedido de comida y cigarrillos, la morocha se sinceró ante Matías. “Esta es la última semana que fumo”, le dijo al piloto, quien no pudo evitar gastarle una broma. “Bueno, ya que vas a dejar, podrías regalarme un atado”. “No, de verdad. Yo antes de entrar no fumaba tanto”, señaló, mientras pitaba un rubio.

Viviana rompió relaciones

“Pidan ustedes. Yo no me voy a encargar de eso”, fue la respuesta tajante de la morocha. La pregunta había sido de Nati, que quería ver cómo iban a hacer la torta para el cumpleaños de Romina. “Me voy a ocupar de otras cosas”, agregó la madre de Leonel como para que no quedaran dudas de su posición. Sin darse por vencida, la juninense puso la otra mejilla y le planteó las diferentes opciones de torta que se podían pedir. Mirando para otro lado, Vivi demostró su poco interés. “Sí, qué se yo”, le dijo como para cortar el diálogo.

“Acá estaba todo encubierto”

Lejos de la reconciliación con el bando enemigo, compuesto por Natalia y Romina, Viviana sigue disparando sobre las responsables de la nominación de Matías. “Éramos todos amigos y terminamos todos para la mierda, todos con cara de traste”, largó la morocha en una conversación con el piloto. “Esto me hace acordar a lo que Inma contó de Gran Hermano España, donde todos se odiaban”, continuó la madre de Leonel. “Pero acá no pasó nada grave”, quiso bajar el tono Gordon. “Acá estaba todo encubierto”, cerró la morocha.

Mauri y Vivi: pelea y reconciliación

Mauricio y Viviana continuaron discutiendo, esta vez con Matías como testigo. “Un error tuyo es que creés que tenés derecho a saber de todos. Vos no tenés ningún derecho a saber la nominación de Natalia, ni tenés derecho a saber si estuve o no con Carla”, le dijo el skater a la morocha. “Sí que tengo derecho a todo, no sólo a lo bueno”, fue el argumento de Vivi. “Tenés una manera jodida de ser sincera”, le replicó Mauri. Luego, el piloto contemporizó, y ambos se reconciliaron.

“Me voy a ir cuarta o tercera”

Viviana ya está en la final. Pero en lugar de disfrutarlo, se pasa la mitad del tiempo defendiendo a Matías y la otra mitad imaginando la definición. “Mi cabeza ya está empezando a maquinar. Creo que me voy cuarta o tercera”, le dijo al piloto. “Es porque hice muchos líos”, explicó. Gordon intentó justificarla: “Todo lo que hiciste lo hiciste por amor”, la tranquilizó. Pero Vivi siguió con el tema. “Por decir todo lo que pienso perdí muchas cosas en la vida. Le dije cosas muy feas a Nati”, admitió Vivi.

El emocionante sueño de Vivi

La morocha está más que preocupada por la tristeza de Matías a partir de su nominación. Y tan involucrada está con el piloto, que este martes soñó con él. “Soñé que estábamos sentados como ahora y que nos podían tocar a través de los vidrios. A vos te llamaban tus hermanos y a mí mi hijo”, contó la madre de Leonel emocionada. “Hola, hola, yo le decía a mi hijo. Y vos me decías ´Vivi son mis hermanos’. Estabas re contento. Eran tus hermanos, pero de chicos”, recordó Vivi con los ojos humedecidos.