Pablo abandonó la Casa

En una de las votaciones más parejas de la historia del programa, Pablo Martínez fue el elegido por el el público para abandonar la Casa de Gran Hermano. El hincha de River obtuvo el 53,22% de los votos negativos, mientras que Romina Orthusteguy el 46,78. “En un rato nos vemos”, le dijo el carilindo a Natalia, su novia, quien no soportó la noticia y lloró en forma desconsolada abrazada a él. Pablo estuvo más de 100 días en el programa y supo convertirse en el gran organizador de la Casa.

Conflicto por el ex de Natalia

El tema salió a luz en pleno tópico, cuando Natalia habló en muy buenos términos del padre de su hija Melina. Después, los chicos le reprocharon que haya hecho eso frente a Pablo. Y, como se esperaba, llegó la molestia del propio Pablo. “Estuve enamorada muy fuerte y me quedó un recuerdo muy lindo”, se justificó la juninense. “Lo que pasa es que cuando lo decís suena de otra manera. A veces hasta pienso…”, titubeó el hincha de River, y Nati lo interrumpió: “Nunca voy a volver con él porque no funciona”, cerró.

Pablo y Nati no se encuentran

Están gran parte del día juntos, pero tienen más reclamos que caricias para darse. Esta vez, el que se sintió molesto fue Pablo. “Me tengo que tomar todo más a la ligera”, le dijo a Nati con los ojos perdidos. “Ya te la tomás a la ligera. Debería ser al revés. Ayer sentí que estaba con un mudo. Quiero saber qué te importa y qué querés”, respondió enérgica la juninense. “Así como vos esperás cosas distintas de mi, yo también muchas veces espero otras cosas de vos”, se quejó el hincha de River.

Pablo y Romina, los nominados

La incógnita terminó. La séptima nominación en Gran Hermano dejó a Romina y a Pablo expuestos a la decisión del público. Ya en la recta final del juego, Romi recibió su primera nominación, y conoce por primera vez el temor de tener que abandonar la Casa. Para Pablo no es algo nuevo, sólo que esta vez lo que está en peligro su llegada a la final.

Viviana y Pablo se reconciliaron

El conflicto entre Viviana y Pablo tuvo un final feliz, al menos por ahora. Después de que los dos admitieran sus errores en el confesionario, la morocha tomó la iniciativa. “Te pido disculpas, no quería ponerte así”, arrancó. “Quedate tranqui, no tengo rencor ni nada”, le respondió Pablo. “No quiero que sufras. No quiero herirte ni lastimarte”, se excusó la madre de Leonel. “No es culpa de uno u otro: es parte de los dos”, admitió Pablo. Ya de buen humor, se rieron de sí mismos y sellaron la reconciliación con un abrazo.

“Me tratás en forma autoritaria”

Después de las recomendaciones de Viviana, Romina y Matías, Natalia decidió enfrentar a Pablo. “Todos están conformes con vos, pero sos demasiado responsable y exigente. Por eso no tenés tiempo para mi. Al hacer tanto, yo quedo de lado”, comenzó diciendo. “Además, a mi me tratás en forma autoritaria. Me molestan algunas cargadas y que te tenga que dar tantas explicaciones ”, reclamó la juninense. Para el final, entre lágrimas, dejó una expresión de deseo: “Quiero que me hagas sentir que soy importante para vos”, le dijo.

Explotó Viviana contra Pablo

La morocha venía de mal humor hace varios días, y un comentario de Pablo sobre la comida la hizo explotar como nunca. “Se la pasa controlando. ‘No, no toques esto; no, no hagas lo otro…’ El te sirve una porción chiquita y termina comiendo más que los demás”, denunció Vivi a los gritos. “Ustedes vean las cosas, no se hagan los boludos”, reclamó enojada. “Estoy podrida. Soy más responsable y consciente que vos: a ver si mantenés siete bocas como yo, tarado”, le dijo la madre de Leonel a Pablo en la cara.

Pablo recibió a sus padres en el SIM

Al carilindo le cayó tan mal la nominación junto a su novia y su mejor amigo de la Casa, que se levantó el jueves con un fuerte dolor de panza. Sin embargo a la tarde, todo cambió cuando Gran Hermano lo llamó al SIM y se encontró con sus padres. Emocionado como nunca, el hincha de River no se preocupó por disimular las lágrimas, y soportó con estoicismo los retos de su madre. “¡Qué mal compran!”, le dijo acerca de la comida, y luego se refirió a sus vicios: “Cuando salgas, vamos a hacer algo con el cigarrillo”, le anticipó.

Navidad en Gran Hermano

La Navidad también llegó a la Casa de Gran Hermano. Y ninguna de las tradiciones quedó afuera: además de los regalos de los familiares, los fuegos artificiales y la consabida cena navideña con brindis incluido, se sumaron algunas sorpresas. De a uno, cada uno de los participantes fue recibiendo el saludo de sus familiares. Emocionados reencuentros por televisión que llenaron de lágrimas la Casa. Quizá la más emocionada fue Viviana, que recibió un saludo de su padre desde España, al que no veía desde hacía muchos años. La morocha sí que vivió una Navidad especial.