Arrepentido, pero enojado

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

El deportista es un hombre cambiante, qué duda cabe. Y así como pasó de la furia al arrepentimiento, de la agresión al perdón, ahora también pasó del agradecimiento al enojo. Al hincha de River no le alcanzó con que Gran Hermano solo lo sancionara con la nominación -cuando varios de sus compañeros pensaron que sería echado-, y más tarde en una conversación con Pablo, se quejó de la situación por la que debe pasar: “No lo entiendo, es injusto”, repitió una y otra vez. ¿Se habrá olvidado, el hincha de River, de su rapto de furia?

Edu y Romi: la historia de nunca acabar

Romina Orthusteguy y Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Debido al intenso calor, casi todos los chicos pasaron este jueves por la pileta de la Casa. Pero los que más tiempo pasaron en el agua fueron Eduardo y Romina, quienes estuvieron juntos como si el día de furia del deportista no hubiese existido. Tanto es así, que ambos se aislaron prácticamente del resto, a excepción de un pedido de cigarrillos a Natalia. Inclusive, realizaron planes de salidas para cuando termine el juego.

¿Qué pensarán afuera de su reacción?

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Luego de conocer su nominación, Eduardo y Romina tuvieron una charla sobre la sanción de Gran Hermano. “Pensamos que hoy te echaban del programa”, señaló Romi. “Lo que me importa es saber cómo lo tomó la gente afuera”, comentó Edu. “Van a pensar que metieron un loco en la Casa”, completó. “A vos te tiene que importar lo que yo pienso”, le dijo Romi, antes de besarlo.

Eduardo y la furia

Romina Orthusteguy y Eduardo Carrera Gran Hermano 3

El año no comenzó bien para Eduardo. En los primeros minutos del 2003, y ya con varias copas de champagne en la cabeza, el deportista se vio envuelto en una situación confusa. Las chicas decidieron tirar a Pablo y a Edu a la pileta, cuando ellos hacían un strip tease. Claro que lo que no calcularon las niñas fue que Edu tenía cigarrillos en su pantalón. Visiblemente enojado, buscó paquetes de cigarrillos de las chicas, y comenzó a tirarlos a la pileta. Trataron de detenerlo, y la cosa terminó con insultos para Romi y una copa de champagne estrellada contra el suelo. Y, por supuesto, con la sanción. Seguí leyendo “Eduardo y la furia”

“Te amo tanto que me lastima”

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Dicen que el amor y el odio son dos caras de la misma moneda. Y Eduardo parece estar confirmándolo día a día. Esta vez, el deportista se puso celoso porque Romina estuvo varias horas cortándole el pelo a Pablo. “Me estás cachando, no puede ser real”, lo cuestionó ella. “¿Por qué no te diste cuenta antes que en esta casa hay alguien que te gusta más que yo?”, insistió el hincha de River. “No disfruto tus celos, me parecés un pendejo”, respondió ella enojada. Sin saber qué decir, él argumentó: “Te amo tanto que me lastima”.

Que la inocencia te valga

Eduardo Carrera Gran Hermano 3 Argentina

Eduardo fue el blanco principal de la Casa. Y las reuniones para que el día de los inocentes fuera el peor día de su vida, se sucedieron durante todo el día 27, con Romina incluida. Pero la estrategia no funcionó demasiado bien, por lo menos en la primera parte del sábado 28. Ni la pimienta en el desayuno ni la pasta dental cambiada lograron su objetivo. Enojado, el deportista se descargó con Viviana: “Qué feo que es organizar jodas y que no te salgan”, ironizó, sin saber que todavía le quedaba una larga jornada de bromas por recorrer.

Navidad en Gran Hermano

Navidad en Gran Hermano 3 Argentina

La Navidad también llegó a la Casa de Gran Hermano. Y ninguna de las tradiciones quedó afuera: además de los regalos de los familiares, los fuegos artificiales y la consabida cena navideña con brindis incluido, se sumaron algunas sorpresas. De a uno, cada uno de los participantes fue recibiendo el saludo de sus familiares. Emocionados reencuentros por televisión que llenaron de lágrimas la Casa. Quizá la más emocionada fue Viviana, que recibió un saludo de su padre desde España, al que no veía desde hacía muchos años. La morocha sí que vivió una Navidad especial. Seguí leyendo “Navidad en Gran Hermano”

Edu, preocupado por la salida

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Apenas volvió y ya está en el banquillo. El deportista casi no tuvo tiempo de festejar, porque rápidamente le vino la preocupación por su posible salida. Y así se lo hizo saber a su novia Romina, quien intentó tranquilizarlo. “Vos esta vez no te vas. Pero te digo algo: la próxima estoy yo y me voy”, vaticinó la publicista, devenida en futuróloga. “¿Por qué me decís así?”, preguntó Edu aferrado al pronóstico. “Porque no quiero que te vayas”, admitió su chica. “¿Y si me voy qué?”, insistió él perseguido. “Estoy segura que no te vas”, cerró ella.

La vuelta de Eduardo

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Romi no reaccionó cuando le avisaron. Es que estaba demasiado dormida como para comprender que se trataba de Eduardo, que volvía del intercambio con España. Después de los saludos para todos, y de los gritos de la bienvenida, el reencuentro siguió en la Cama de los Reyes. Entre besos, y mientras Romina le contaba al viajero todo lo que había pasado durante su ausencia, Edu también volvió a la realidad del juego, y a su nominación: “Yo me quiero quedar hasta el final. Pero si te vas vos me muero”, le anunció a Romi.

Edu, nominado a la distancia

Eduardo Carrera Gran Hermano 3 Argentina

Para el hincha de River, uno de los temores de su viaje era que lo nominaran. Y aunque no fue por eso, ya que nominaron antes de su partida, el deportista de la Casa quedó por primera vez en el banquillo. Pero lo más doloroso para el novio de Romina no fue quedar nominado, sino enterarse de la noticia vía satélite en comunicación con Solita, sin tener la posibilidad de compartir el mal trago con sus compañeros. Al más grande de la Casa lo votaron Natalia, en primer lugar, Carla y Mauricio, con quien viene teniendo una relación muy fuerte.

Eduardo ya llegó a Madrid

Eduardo Carrera en Gran Hermano España

Eduardo Carrera ha arribado a la Casa de Gran Hermano España. Dentro de un estricto secreto (entró sin que los demás concursantes lo supieran), y con su jet lag a cuestas, el hincha de River Plate fue recibido con los brazos abiertos por sus “colegas” hispanos, en especial por el argentino Matías, alias Tone. Una de las primeras cosas que dijo Eduardo fue que estaba profundamente enamorado de Romina. Inma, por su parte, ya fue notificada sobre su viaje a nuestro país (hecho que tomó con sumo agrado), y lo puso al tanto a Edu sobre su frustrada relación con Tone allí.

Eduardo, a España

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Gran Hermano decidió hacer un intercambio de jugadores entre la Casa de España y la de Argentina. Por eso, Eduardo deberá salir el próximo sábado de su encierro, y viajar directo hacia Madrid. Allá deberá convivir una semana con los jugadores españoles. En el Confesionario, Edu apenas podía creer lo que escuchaba: primero vino el llanto y la preocupación, pero luego se tranquilizó cuando le explicaron que pasaría navidad junto a sus compañeros, de vuelta en Argentina. Todavía no sabemos quién será el enviado español, pero la corta ausencia de Edu no traerá pocas consecuencias en la Casa.

¿Problemas entre Eduardo y Pablo?

Eduardo Carrera y Pablo Martínez Gran Hermano 3

Fueron los primeros dos que encontraron afinidades y desde ese momento se volvieron inseparables. Pero hace días que Eduardo piensa que hay algo entre Pablo y Romina, y a sus sospechas se sumó una charla con la publicista que lo preocupó más. “Te mira a vos, a mi no me mira”, dijo el deportista de su colega. “¿Me mira mal?”, preguntó ella. “No, bien”, respondió él. “Vos no estás mucho con él”, advirtió Romi. “El sabe que lo quiero”, respondió Edu herido. “Tal vez necesite que lo demuestres”, insistió ella. “A veces quiero charlar con él, pero está con Nati”, se justificó el hincha de River un tanto molesto.

Porque te quiero, te aporreo

Romina Orthusteguy y Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Las peleas de Eduardo y Romina se volvieron un clásico de Gran Hermano. Tanto como los mimos y los besos llenos de pasión que se dedican mutuamente. Lo cierto es que después de un día de tranquilidad y caricias, el deportista volvió a cargar contra la publicista. Una vez más, la razón fueron sus celos por un imaginario interés de ella por Pablo, justo su mejor amigo dentro de la Casa. Pero Romi está cada vez más cansada de los planteos. “No te entiendo”, volvió a decirle, a lo que el hincha de River solo fue capaz de responder que todo esto le pasa porque la quiere y le importa mucho.

Otra pelea más, y van…

Eduardo Carrera Gran Hermano 3 Argentina

Se aman, se pelean, se vuelven a amar” dice la canción de Memphis la Blusera, y ese fragmento puede ser aplicado tranquilamente a la relación de Romina y Eduardo. El detonante esta vez fue la actitud del deportista para con Romi. “Lo mismo que en otros te hace reir, lo hago yo y te enojás”, le recriminó la publicista. “Yo se que por estas cosas lo nuestro puede terminar mal”, le dijo Edu. “Y sí, si acá te comportás así, afuera me mato”, dijo Romina.

“Me hace falta más afecto”

Eduardo Carrera Gran Hermano 3

Encuentros y desencuentros. Celos y reconciliaciones. Eduardo y Romina dividen su tiempo entre el amor y las peleas. Lo cierto es que la publicista le reclamó al hincha de River su constante pase de facturas. Y él, en lugar de negarlo, fue más allá. “Me falta más afecto, espero más. No te estoy reclamando, pero entendeme”, pidió. “Está bien pero hay formas y formas. Me lastima a veces cómo me decís las cosas”, le contestó su chica. Hablando del grupo, el deportista le consultó: “¿Te sentís marginada por los chicos?”. “Sí”, respondió ella sin dudarlo.

Cada vez más enamorados

Romina Orthusteguy y Eduardo Carrera Gran Hermano 3

A pesar de los posibles conflictos que acechan a la pareja de la Casa, como el acercamiento de Carla a Eduardo o la distancia que toman algunos de sus compañeros de ellos, el deportista y Romina están cada vez mejor entre sí. A tal punto, que en el confesionario el hincha de River admitió que estaba absolutamente enamorado de cada una de las cosas de ella: cómo se viste, cómo habla, cómo camina, todo. Ella prefiere poner paños fríos cuando habla con alguna de sus confidentes, explicando que está muy bien pero no enamorada.