Después del complot

Gran Hermano 2 Argentina. Complot. Yazmín Schmidt, Magaly Rodríguez, Carolina Chiapetta.

Día 31 – La posible sanción de Gran Hermano a causa del complot descubierto no dejó dormir en paz a los habitantes de la casa más famosa del país. Así fue como Magaly, Carolina y Yazmín confesaron haber tenido una charla que podría ser considerada parte de un complot, aunque no dijeron sentir remordimiento alguno. El resto del grupo escuchó el relato del trío sin dramatizar la situación. Más tarde, las implicadas tuvieron una charla a solas. “Yo voy a votar a quien tenía en mente”, dijo Caro. Todas coincidieron en que no van a cambiar su voto a pesar de la advertencia de Gran Hermano, porque no quieren nominar a un compañero con el que tienen buena relación.

Con el correr de las horas, el conflicto por el supuesto complot no aplacó el ánimo de las chicas. Por eso, muy cerca de donde antes habían planificado las nominaciones, Magaly y Carolina hablaron sobre Gustavo. “¿Qué hacés si te encara?”, indagó la chica de Ezeiza. “Para mi un beso va a haber, y no dentro de mucho tiempo”, respondió ilusionada la rubia. Maga le contó a su compañera que por la tarde el fierrero la arrinconó contra la pared y le puso la boca muy cerca de la suya. “Por eso, sé que un beso va a haber”, repitió. Más allá de los deseos, la marplatense tiene claros sus objetivos. “No me quiero poner de novia adentro de la casa”, le dijo a su confidente. Según Maga, tarde o temprano tendrá una charla con Gus para definir la situación.

La tarde dejó ver el juego de Pablo. Es que el bailarín del grupo es uno de los participantes más desconcertantes de la casa de Gran Hermano. Porque a los pocos días de entrar, se lo vio cerca de Carolina. Muy cerca. Tanto, que llegó a decirle: “tengo miedo de enamorarme de vos”. Luego coqueteó un poco con Silvina, hasta que un día sorprendió a todos diciendo que le gustaba Alejandra y comenzando una relación con ella.

Ahora Pablo vuelve a asombrar: en los últimos días se mostró un poco frío con Córdoba y comenzó a entablar un nuevo juego de seducción con Silvina, que incluyó el permiso para que ella le depilara la cara. Eso sí, cuando salió de la sesión de belleza dolorosa, fue a que, beso mediante, Alejandra mitigara su pesar.